Vaietze
Entre hermanas
Estimados lectores:
La semana pasada hablamos de la rivalidad entre hermanos, esta semana el núcleo de la historia se centra en la relación de dos hermanas, Rajel y Lea.
La historia es de competencia, pero también de mucho amor entre ellas.
Rajel sabía que Laban iba a engañar a su novio y le dio algunas señales a Lea en la noche de boda para que ella no pase vergüenza. Lea por otro lado, quería reivindicarse frente a su marido dándole mucha descendencia, pero cuando vio proféticamente que Rajel se iba a quedar sin “cupo”, oró por ella y Rajel quedó encinta.
Son nuestras matriarcas, todos los judíos somos descendientes de estas mujeres y la relación entre ellas nos deben dejar una lección.
A pesar de que competían constantemente para ganarse el agrado del marido, siempre hay una preocupación por lo que le está pasando a la otra, que no pase vergüenza, que no se amargue, que no entristezca.
En nuestro pueblo surgen competencias que a veces son acaloradas y extremas ya sea en la política o en los distintos ámbitos comunitarios, pero nunca debemos olvidar que somos hermanos. Podemos pensar distinto, pero si el otro va a pasar un mal momento, va a pasar vergüenza y yo lo puedo evitar voy a hacerlo.
¡Shabat Shalom!
Rabino Eli Levy
Iaacov deja su lugar de nacimiento en Beer Sheva y viaja a Jaran. En el camino se encuentra con “el lugar” y duerme allí...
¡Eres santo, pero apestas"! Esto es lo que algún niño del pueblo le gritaría al bejor (animal primogénito) vagando por el villorio.
En nuestro propio viaje a lo largo de la vida hay un juego de equilibrio entre permanecer fieles al propio pasado y estar abiertos a nuevas experiencias.
Detengámonos un segundo para imaginar el siguiente escenario. Aburridos del mismo trabajo y de la rutina diaria, cierto día, decidimos hacer algo radicalmente diferente y optamos por tomar un curso intensivo de programación de computadoras.
El Cohén Gadol, el Sumo Sacerdote, tenía la posición más sagrada en el judaísmo. Su papel se extendió a través de la historia, desde Aharón, en la antigüedad, hasta la destrucción del Segundo Templo
Como padres, no podemos controlar todo que nuestro hijo ve, oye o piensa, ni como esto contribuirá a la imagen de si mismo. Pero podemos hacer mucho.
Fuera de la observancia de la Torá, ¿Qué podemos transmitir a la próxima generación para inspirarlos a que continúen siendo judíos?
En el partido contra Brasil se me sentó al lado un palestino de Gaza que estaba emocionado de poder ver un judío religioso por primera vez en su vida, estuvimos hablando media hora sobre la esperanza de una posible paz entre judíos y palestinos.