Lej Leja
Esta semana leemos sobre la miztva que recibimos de Abraham, el Brit Mila, el pacto de la circuncisión.
El Midrash nos cuenta que los patriarcas cumplían muchos de los preceptos, incluso antes de recibir la Tora, con profecía tenían la capacidad de ver los 613 preceptos que los hijos de Israel cumpliríamos luego de la entrega de la Torá, y de alguna forma ellos también los practicaban, incluso algunos mandatos rabínicos también ellos hacían como nos cuentan que Sara encendía las velas de Shabat.
La pregunta entonces surge, ¿Por que Abraham espero hasta los 90 años para cumplir con el importante precepto del Brit Mila?
El Rebe explica, que Abraham sabia la importancia del Brit Mila en las futuras generaciones, y sabia que para que este precepto cobre toda su magnitud y logre permear la materia del cuerpo para santificarlo, era necesario recibir la orden divina. Solo con la "orden" de Di-s (miztva) era posible lograr este cambio en el orden natural del mundo.
De esta primera mitzva surge la fuerza que cada uno de nosotros tiene al cumplir un precepto con esfuerzo y por ello Abraham es el primero en marcarnos el camino para conectarnos en cuerpo y alma con Hashem.
¡Shabat Shalom!
Rabino Eli Levy
Di-s habla con Avram, diciéndole "Vete de tu tierra, de tu lugar de nacimiento y de la casa de tu padre, a la tierra que te mostrare...
El Rebe relató que cuando su padre recitaba la apertura de la porción, "Lej Leja Meaartzeja", dos lágrimas gigantescas rodaban por su santo rostro...
las Mitzvot posteriores a la Entrega de la Torá en el Sinai vienen de Di-s y por ende poseen una fuerza Divina que trasciende las limitaciones de la creación.
La circuncisión es el primer mandamiento dado por Di-s a Abraham, el primer judío, y es una parte central del judaísmo.
¿Qué motiva a la persona a transformarse en vendedor de seguros?- La necesidad de ganarse la vida, por supuesto. Si no fuera así, no se molestaría en recordarle a otro eventualidades nada placenteras. El vendedor cree poseer dones de persuasión que pueden utilizarse para generar ventas.
Pasa 250 veces por minuto, casi 15,000 veces cada hora. Pasa luego de años de esfuerzo y preparación, o por "accidente". Ocurre en cada nivel socio-económico en cada país y pueblo del mundo. Pero no importa con qué frecuencia ocurra, no importa el lugar común de este evento, siempre nos quedamos absortos y exclamamos: ¡Milagro!...
¿No sería mejor si usamos esos recursos para alimentar a los hambrientos, darle hogar a los que carecen de él, y trabajar para aliviar todos los horrendos sufrimientos que hay en tantos lugares del mundo?
Al escuchar esto Rabí Moshé Leib se dijo: " Si este hombre no se amedrenta de los insultos y del arresto, y tiene claro que debe volver a intentarlo, por qué yo dejaré de esforzarme?"