En la Parasha de la semana tenemos el caso del marido celoso y la mujer que le da celos, es interesante que la Torá le presta atención a esta situación en la pareja y busca resolverlo de la mejor manera. En un pergamino se escribía un texto con el nombre de Di-s que después se diluía en agua que debía tomar la mujer, y esas aguas servían para limpiar su nombre en caso que ella era inocente.

El Talmud nos dice: “Veamos hasta que punto Di-s prioriza la paz matrimonial que esta dispuesto a permitir que su nombre se borre, con tal que la pareja encuentre la armonía”.

Imaginemos tomar una mezuzá, un tefilin o una Torá y sumergirla en agua mientras vamos viendo como las palabras escritas en tinta negra van perdiendo su forma, y el nombre de Hashem desaparece. A cualquier judío le erizaría la piel solo en pensarlo.

Pero en el caso de la Sotá hacemos esto tal cual con tal de recuperar la armonía en un matrimonio tambaleante. Si Di-s está dispuesto a sacrificar su honra por esta causa, cuanto más debemos hacerlo nosotros y aprender a dejar de lado nuestro ego, nuestra soberbia para mantener el Shalom Bait.

Shabat Shalom

Rabino Eli Levy