Vaerá
Vaera - ¿Tiene sentido construir sobre este pantano?
Estimados Lectores:
Esta semana leemos en la Torá sobre el comienzo de las plagas.
“Yo soy Dios. Los sacaré de su trabajo forzado en Egipto y los libraré de la esclavitud de ellos”
El Midrash comenta que los egipcios obligaban a los judíos a construir en zonas pantanosas, no aptas para edificar, todos los proyectos sucumbían. Esto era para someter psicológicamente a los esclavos.
La ley judía prohíbe obligar a un empleado a hacer un trabajo innecesario solo para mantenerlo ocupado. No hay mayor frustración que sentir que uno está haciendo algo sin sentido, que nuestro esfuerzo no llega a ningún lugar.
La sensación de estar “ocupados” pero sin lograr nada, corriendo de un lado a otro pero sin ver frutos, nos agota física y mentalmente. Cuando el país o el mundo están caóticos, nos preguntamos: ¿Tiene sentido construir sobre este pantano? Todos los proyectos parecen carecer de valor, no se puede pensar en largo plazo, no hay nada solido donde pisar. Es una tortura.
Para salir de nuestro “Egipto” personal, debemos dar sentido a cada día, a cada hora, a cada minuto de nuestras vidas. Si nos aseguramos de hacer un favor al prójimo todos los días, de usar nuestro trabajo, talento y recursos para hacer el bien, entonces sentiremos que todo cobra sentido, todo vale la pena.
Pruébelo.
¡Shabat Shalom!
Rabino Eli Levy
Si nuestros carceleros fueron sólo peones en algún plan maestro cósmico, ¿cómo podemos demandar y celebrar su castigo?
Esta historia comienza un 13 de julio de 2005 cuando viajamos a la ciudad de Los Ángeles con veinte niños, cuatro Madrijim, el rabino Gabriel Benayon y yo, rabino Aaron Laine.
El Rebe mantuvo un sentimiento de gratitud de toda la vida hacia Rabi Shneur Zalman Vilenkin, su maestro desde la edad de siete años y medio hasta los once años
La porción de la Torá de esta semana relata el comienzo del fin para los egipcios. ¿Por qué toda la violencia?
A pesar de la falta de pruebas sobre su culpabilidad, fue despojado de su rango militar, condenado al exilio, y a sufrir tremendamente simplemente porque era judío.
La imagen de la calle y los edificios en llamas, los gritos de los quemados, gente despavorida, niños, mujeres y ancianos, no se puede describir realmente.