Los sobrevivientes del Diluvio no prestaron atención a la lección del Diluvio de que debemos confiar en Di-s como la fuente de nuestro bienestar.
Nosotros, los sobrevivientes de un “diluvio” que mató a 6.000.000 judíos, deberíamos aprender del error de los sobrevivientes del Diluvio de Noé. Reconstruir la infraestructura de la civilización judía es admirable y noble, pero no es un fin en sí mismo.
Nuestra “ciudad y torre” debe poseer un propósito más profundo y espiritual, lo que significa que nuestras casas de plegaria y de estudio de Torá deberían ser los edificios más prominentes y cuidados en nuestras ciudades.
Similarmente, nuestras carreras, casas, vidas y familias deben expresar nuestro deseo de cumplir con la voluntad de Di-s en vez de ser un mero orgullo vacío. Sus objetos judíos, mezuzot, tefilin, velas de Shabat, etc., deberían ser de la más alta calidad ritual; nuestra colección de libros de Torá debe estar bien abastecida, exhibida en forma prominente, y muy leída; la música y conversación escuchada en nuestros hogares debe ser apropiada a un hogar judío, y así sucesivamente.1

Me queda claro que para sobrevivir otro "diluvio" como lo fue el Holocausto no se puede construir ni Babel ni Arca. El ultimo parrafo me recuerda un escrito donde el Rebbe se dirige a un grupo de donadores que querían contribuir a una sinagoga. Como simple espectador en el mundo que me rodea, de todas y tantas necesidades que he tenido, la más urgente, la que más me ha hecho padecer en la vida, es no darme cuenta de Di-s existe. La recomendación del Rebbe de que la Torah debe ser prominentemente exhibida y estudiada cae como un poco al descuido entre algunas otras recomendaciones. Si la familia en la que creces se desenvuelve intuitivamente sin Di-s, si tu gobierno no quiere saber de Di-s, si en tu escuela nada se sabe de Di-s, entonces, al menos, poner algo que recuerde a Di-s, su presencia y su influencia sobre la sociedad, en lugar prominente. Siento gran admiracion por EUA porque en sus estampillas se afirma como: A Nation Under God. Aquí no se puede encender un Menorah publico.