Ki Tetze
Estimados Lectores:
Esta semana leemos en la Torá muchas mitzvot, quizás es una de las porciones de la Torá con más órdenes y mandatos. Muchas de ellas hoy en día nos pueden parecer extrañas ya que no tienen aplicación en la práctica. Otras nos pueden muy relevantes incluso en nuestros días, algunas de ellas las podemos comprender fácilmente, pero a otras no le encontramos ningún sentido. De todos modos todas ellas son parte de la voluntad divina.
Entre ellas leemos la mitzva de devolver un objeto perdido. Si uno encuentra en la calle un objeto de alguien con señales suficientes para ser reconocido, debe esforzarse en devolverlo incluso si eso conlleva pérdida de tiempo o de dinero por parte de quien lo encontró. Y la Torá concluye esta sección con las palabras “no debes ignorarlo”.
Una reflexión sobre esta mitzva en este mes de Elul y como preparación para las festividades.
Si la Torá es tan meticulosa sobre el toro, el burro o cualquier objeto perdido del prójimo, y nos obliga a restituirlo a su dueño, incluso cuando hay que poner esfuerzo, cuanto más y más cuando el mismo prójimo es el que está perdido y necesita una mano que lo lleve de nuevo al sendero.
Faltan tan solo dos semanas para Rosh Hashaná y estoy seguro que todos conocen a alguien que por las cosas de la vida no concurrirá a el templo, no escuchará el shofar, quizás ni siquiera tenga con quien compartir la cena familiar festiva. Es nuestro deber levantar el teléfono y llamarlo, invitarlo, acercarlo al camino del cual se desvió. Como dice la Torá: “No te evadas, no lo ignores”.
Shabat Shalom
Rabino Eli Levy
Setenta y cuatro de los 613 preceptos (Mitzvot) de la Torá se encuentran en la sección Ki Tetzé. Estos incluyen las leyes de una cautiva bella...
Cuando salimos, es para hacer la guerra. Cada vez que salimos de nuestro lugar —desde el dónde y qué de nuestro momento y estado actual —efectuamos algún cambio en el exterior.
A mí, siempre me habían fascinado los tefilín (filacterias), las dos cajitas de cuero negro que contienen pergaminos en los que están inscriptos versículos de la Torá y que se usan en la cabeza y alrededor del hombro.
Estudia, trabaja, ama, vive, haz lo que quieras. Pero, al final del día, ¡sé un mentch!
El jefe de la OLP, Yaser Arafat, y sus hombres se dirigieron a Túnez y allí establecieron su comando.
Mirando la mancha del fideo en el suelo, me pregunté cuántas veces yo también Le respondo a mi Benefactor de la misma forma.
