1. No se debe librar guerra, ni una miljemet hareshut ni una miljemet mitzvá,1 contra nadie hasta que se les ofrezca la oportunidad de paz,2 como declara Deuteronomio 20:10: “Cuando te acerques a una ciudad para hacer guerra contra ella, propondrás un arreglo de paz”.3 Si el enemigo acepta la propuesta de paz y se compromete a cumplir las siete mitzvot que fueron ordenadas a los descendientes de Noaj,4 no se debe matar a ninguno de ellos.5 Más bien, deben quedar subyugados, como dice allí mismo (20:11): “Serán tus súbditos y te servirán”.6
Si aceptan pagar tributo, pero no aceptan subyugación, o si aceptan subyugación, pero no aceptan tributo, no se debe atender su propuesta. Deben aceptar ambas cosas.7 La subyugación que deben aceptar consiste en permanecer en un nivel inferior, despreciados y humildes. Nunca deben alzar la cabeza contra Israel, sino permanecer subyugados bajo su dominio. Nunca pueden ser designados sobre un judío en ningún asunto, en absoluto.8
El tributo que deben aceptar consiste en estar preparados para sostener el servicio del rey con su dinero9 y con sus personas,10 por ejemplo, construir murallas, reforzar fortalezas, edificar el palacio del rey y cosas similares, como relata I Reyes 9:15-22: “Este es el tributo que Shelomó impuso para construir la Casa de Di-s, su propio palacio, el Miló, la muralla de Ierushalaim… y todas las ciudades de depósitos que Shelomó tenía… A todo el pueblo que quedó de los Emoríes… Shelomó les impuso un tributo de servidumbre hasta el día de hoy”.11 En contraste, Shelomó no hizo siervos de los hijos de Israel. Ellos eran hombres de guerra, sus servidores personales, sus príncipes, sus capitanes, los oficiales de sus carros y sus jinetes.12
2. En el arreglo que ofrece, el rey puede proponer que tiene derecho a tomar la mitad de sus recursos financieros. O puede proponer tomar toda su propiedad inmueble y dejarles su propiedad mueble; o tomar toda su propiedad mueble y dejarles su tierra.13
3. Está prohibido mentir al hacer un pacto de este tipo o serles desleal14 después de que hayan hecho paz y aceptado las siete mitzvot.15
4. Si no aceptan un arreglo de paz,16 o si aceptan un arreglo de paz pero se niegan a aceptar las siete mitzvot,17 se debe hacer guerra contra ellos. Todos los varones que ya alcanzaron la mayoría deben ser matados.18 Su dinero y sus hijos deben tomarse como botín,19 pero no se deben matar ni mujeres ni niños,20 como declara Deuteronomio 20:14: “Pero las mujeres y los niños… tómalos como botín”. “Los niños” se refiere a varones por debajo de la mayoría.
Lo anterior aplica a una miljemet hareshut librada con otras naciones.21 Sin embargo, si las siete naciones o Amalek se niegan a aceptar un arreglo de paz, no debe quedar con vida ni un solo ser, como declara allí (20:15-16): “Así harás a todas las ciudades que… no son las ciudades de estas naciones. Pero de las ciudades de estas naciones… no dejes con vida a ningún ser”.22 Asimismo, respecto de Amalek, Deuteronomio 25:19 declara: “Borra la memoria de Amalek”.23
¿Cómo sabemos que estos mandamientos se refieren solo a quienes no aceptaron un arreglo de paz24? Iehoshúa 11:19-20 declara:25 “No hubo ciudad que aceptara un arreglo de paz con los hijos de Israel, excepto los jivitas que vivían en Guivón.26 A todo lo demás,27 los conquistaron en batalla. Esto fue inspirado por Di-s, que fortaleció sus corazones28 para entrar en batalla contra Israel, para que fueran destruidos”.29 De estas palabras inferimos que se les ofreció un arreglo de paz, pero no lo aceptaron.30
5. Iehoshúa envió tres cartas a los canaanitas31 antes de entrar a la tierra prometida: primero les envió: “Quien desee huir, que huya”.32 Después,33 envió un segundo mensaje: “Quien desee aceptar un arreglo de paz, que haga paz”.34 Luego envió nuevamente: “Quien desee guerra, que luche”.35
Si es así, ¿por qué los habitantes de Guivón emplearon un ardid?36 Porque originalmente, cuando les envió el mensaje como parte de todas las naciones canaanitas,37 no lo aceptaron. No conocían las leyes de Israel y pensaron que no se les volvería a ofrecer un arreglo de paz.38
¿Por qué fue tan difícil para los príncipes de Israel aceptar el asunto, al punto de que deseaban matar a los guivonitas a espada,39 de no ser por el juramento que habían hecho? Porque hicieron un pacto con ellos, y Deuteronomio 7:2 dice: “No harás pacto con ellos”.40 Más bien, las leyes que rigen su estatus habrían prescripto que quedaran subyugados como siervos,41 pero como el juramento les fue dado con engaño, sería justo matarlos por haberlos inducido al error, si no fuera por el deshonor al Nombre de Di-s que se habría causado.42
6. No debe hacerse una propuesta de arreglo de paz a Amón y Moav,43 como declara Deuteronomio 23:7: “No busques su paz ni su bienestar todos tus días”. Nuestros Sabios declararon:44 aunque está escrito “propón un arreglo de paz”, ¿esto aplica a Amón y Moav? La Torá dice: “No busques su paz ni su bienestar”.45
Aunque está escrito (Deuteronomio 23:17): “Debe permitírsele vivir contigo en medio de ti”,46 ¿esto aplica a Amón y Moav? No,47 porque la Torá también prohíbe “su bienestar”.48 Aunque no debemos ofrecerles un arreglo de paz, si ellos mismos solicitan la paz, podemos aceptar su propuesta.49
7. Cuando se pone sitio a una ciudad para conquistarla, no debe rodeársela por los cuatro lados, sino solo por tres.50 Debe dejarse un lugar para que los habitantes huyan51 y para que todos los que lo deseen puedan escapar con vida, como está escrito en Números 31:7: “Y sitiaron a Midián como Di-s ordenó a Moshé”.52 Según la tradición,53 Él les ordenó disponer el sitio tal como se describió.
8. No debemos talar árboles frutales54 fuera de una ciudad55 ni impedir que una acequia de riego les traiga agua56 para que se sequen, como declara Deuteronomio 20:19: “No destruyas sus árboles”.57 Cualquiera que tale un árbol así debe recibir azotes.58
Esto no aplica solo durante un sitio, sino en toda situación. Quien tale un árbol frutal con intención destructiva debe recibir azotes.59 Sin embargo, un árbol frutal puede talarse si daña a otros árboles60 o a campos de otros,61 o si puede obtenerse un precio alto por su madera.62 La Torá solo prohibió talar un árbol con intención destructiva.
9. Es permisible talar cualquier árbol no frutal,63 incluso si uno no lo necesita.64 Asimismo, se puede talar un árbol frutal que se ha vuelto viejo y produce solo una cosecha pequeña que no justifica el esfuerzo de cuidarlo.65
¿Cuál es la cosecha que un olivo debe producir para que amerite no ser talado? Un cuarto de kav de aceitunas.66 Asimismo, una palmera datilera que produce un kav de dátiles no debe ser talada.67
10. Esta prohibición no se aplica solo a los árboles. Más bien, quien rompe utensilios,68 rasga ropas,69 destruye edificios, tapa una fuente,70 o arruina alimentos71 con intención destructiva72 transgrede el mandamiento “No destruyas”.73 Sin embargo, no se le aplican azotes.74 En cambio, recibe golpes por conducta rebelde, tal como instituyeron los Sabios.75
11. Debemos poner sitio a las ciudades de los gentiles al menos tres días antes de Shabat.76 Podemos combatir contra ellos cualquier día, incluso en Shabat,77 como declara Deuteronomio 20:20: “contra la ciudad que hace guerra contigo hasta que la sometas”. Nuestros Sabios78 explican que esto implica: “incluso en Shabat”.79 Esto aplica tanto a una miljemet mitzvá como a una miljemet hareshut.80
12. El ejército puede acampar en cualquier lugar.81 Una persona muerta en la guerra82 debe ser enterrada donde cae. Adquiere ese lugar83 del mismo modo que un meit mitzvá adquiere el suyo.84
13. Se permiten cuatro dispensas en un campamento militar:85
a) Se puede comer demai.86
b) No hay obligación de lavarse las manos antes de comer pan.87
c) Se puede recolectar leña88 de cualquier lugar,89 e incluso si se encuentra leña que ya fue cortada y secada,90 no hay objeción en tomarla para un campamento militar.91
d) No hay obligación de hacer un eruv jatzérot para un campamento militar. Más bien, se puede transportar de tienda en tienda y de cabaña en cabaña.92
Esto último solo está permitido cuando todo el campamento está rodeado por una barrera de al menos diez tefajim de alto,93 porque, como se explica en Hiljot Shabat,94 una barrera debe tener al menos diez tefajim de alto.95 Así como estas dispensas aplican cuando el ejército sale a la guerra, aplican también cuando regresa.96
14. Está prohibido defecar97 en un campamento militar o en un campo abierto, en cualquier lugar. Más bien, es un mandamiento positivo establecer instalaciones para los soldados a fin de que defequen, como ordena Deuteronomio 23:13: “Designa un lugar fuera del campamento para usar como retrete”.9899
15. Asimismo, es un mandamiento positivo para cada soldado individual tener una estaca colgando junto con sus armas. Cuando sale y usa esas instalaciones, debe cavar con ella, hacer sus necesidades y cubrir su excremento, como declara allí (Deuteronomio 23:14): “Debes tener una estaca entre tus armas”.100101
Deben seguir estas prácticas102 en todo momento, ya sea que el arca los acompañe103 o no,104 como declara allí (Deuteronomio 23:15): “Di-s camina en medio de tu campamento… por lo tanto, tu campamento será santo”.105
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