Esta semana leemos en la Torá el mandato Divino de traer diferentes ofrendas de oro, plata, cobre y diferentes materiales para la construcción del santuario. Cada uno de estos elementos ocupaban un lugar importante y eran necesarios para poder llevar a cabo el servicio del templo.

La visión que tenemos del oro, "el vil metal", en general esta muy alejada de las pautas de espiritualidad y divinidad. Relacionamos al oro y al dinero con el materialismo más salvaje. Solemos verlo como un "mal" necesario.

La Torá nos enseña todo lo contrario, la materia (oro, plata, dinero, etc) es una herramienta que Di-s pone a nuestra disposición para que la elevemos y transformemos en espiritualidad. Nuestra misión aprovechar todos los recursos materiales que tenemos a nuestro alcance.

A diferencia que los antiguos alquimistas que buscaban convertir el hierro en oro, nosotros buscamos convertir el oro en divinidad.

¡Shabat Shalom!

Rabino Eli Levy