Koraj
¿Dónde está el Rebe?
Estimados lectores:
Este shabat es Guimel Tamuz.
Recuerdo ese domingo a la mañana en Tucumán. Mis padres habían viajado a disertar en un encuentro de jóvenes. Sonó el teléfono. Era mi mamá. Noté en su voz que algo había malo pasado.
- ¿Qué pasó, mamá?
- El Rebe ya no está.
-¿Cómo que ya no está?
-Sí, falleció.
Me puse a llorar. Y le conté a mis hermanos menores. Lloramos todos. No sabíamos muy bien que hacer. A la media hora estábamos jugando a la pelota. La vida continuaba.
Y la vida continuó.
Jabad creció más que nunca. Se abrieron miles de centros de Jabad dedicados a educar, nutrir y transmitir a las nuevas generaciones la pasión por ser judío inspirado en las enseñanzas del Rebe.
Y la vida continúa. Y es difícil. Por qué el Rebe ya no está físicamente y lo extrañamos mucho.
Pero el Rebe está a nuestro lado cuando nos inspiramos en su mensaje, cuando leemos sus cartas como guía y orientación, cuando estudiamos sus discursos y charlas para enfocar nuestra misión, oramos en su tumba para pedir iluminación.
Su espíritu y su ejemplo sigue forjándonos a ser mejores seres humanos y a terminar la misión que nos encomendó de traer al Mashiaj .
¡Shabat Shalom!
Rabino Eli Levy
Koraj induce a un motín desafiando el liderazgo de Moshe y la entrega de la Kehuná (sacerdocio) a Aharón...
Está el agua de la taza de café ultracafeinado que tomo para despertarme a la mañana. Está el agua que con la que hago la nutritiva sopa de pollo que logra que se desvanezca cualquier enfermedad. Está el agua del refrescante helado que compré en la tienda y tengo en el congelador. Y está el agua que lava mi ropa sucia en el lavarropas.
Él se llamó a sí mismo mi “amigo”, y yo estaba exultante. Yo era un muchacho de catorce años sin padre, y de repente el Rebe era mi amigo. Era realmente asombroso.
Uno pensaría que el mejor lugar para dejar una ambulancia es un estacionamiento cubierto. Dejarla en un lugar cálido, protegida de los factores climáticos, evitaría que fuera necesario precalentar el vehículo y ahorraría tiempo en una situación de emergencia.
“Vi al Rebe rezar con atención, con lágrimas en las mejillas, mientras sus manos reposaban sobre un paquete de cartas con pedidos de la gente”.
El judaísmo cuenta con plegarias para decir en cada ocasión. Pero algunos rezos que dicen las mujeres ofrecen un camino distinto para comunicarse con lo Divino.
Cuando damos a caridad, Di-s nos da la capacidad de hacerlo en abundancia