Además de ser un ejemplo de líder que asumió la responsabilidad por su comunidad e impulsó a otros líderes a hacer lo propio, el Rebe, con la palabra y el ejemplo, instó a toda persona en cualquier posición de influencia que fuese a promover e inspirar la observancia de mitzvot adicionales ante alguna tragedia. En particular, cuando se trataba de catástrofes en las que la seguridad individual y la seguridad nacional estaban comprometidas, el Rebe promovía la observancia de las mitzvot que poseen propiedades protectoras especiales, como la mezuzá y los tefilín.
Poco antes del estallido de la Guerra de los Seis Días en 1967, cuando el pueblo de Israel parecía estar en gran peligro ante las intenciones asesinas y la retórica de sus vecinos hostiles, el Rebe inició su célebre “campaña de tefilín”. Observando que los Sabios del Talmud atribuyen a los tefilín la cualidad de proteger al pueblo de Israel de sus enemigos1 , el Rebe instruyó a sus seguidores para que hicieran todo lo posible para que el mayor número de judíos cumpliera esta mitzvá. Como resultado de esta campaña, cientos de miles de judíos se pusieron tefilín, muchos de ellos por primera vez en sus vidas.
En los meses previos al estallido de la guerra de Yom Kipur en 1974, el Rebe instó a que se organizaran reuniones en las que los niños judíos recitasen versículos de la Torá y orasen, citando el versículo del libro de los Salmos que atribuye a la palabra sagrada pronunciada en boca de los niños, el poder de “aniquilar al enemigo y al vengador2 ”. Durante la propia guerra, el Rebe instó al rabino Piron a garantizar que todas las bases del ejército tuvieran mezuzot kosher. El rabino Piron emitió una orden para que las gente de Jabad tuviera pleno acceso a todas las bases e instalaciones del ejército para llevar Tefilín, palabras de fe y mensajes de aliento del Rebe (para los soldados).
En otro ejemplo, en 1981, meses antes de la Guerra del Líbano, el Rebe pidió que escribiesen un rollo de la Torá específicamente en honor a los soldados de las Fuerzas de Defensa de Israel y sus familias. Cuando la guerra realmente estalló, el Rebe transmitió a los rabinos de Jabad en Israel que incrementasen todos los esfuerzos para asegurar que dicha Torá quede lista lo antes posible. Posteriormente, el Rebe afirmó que la prisa por completar el rollo de la Torá estaba directamente relacionada con la protección de los soldados en el frente de batalla3 .
Tras el éxito de la misión de rescate de los rehenes llevada a cabo por el Ejército de Israel en julio de 1976, después de que un vuelo (de Air France) con un número significativo de pasajeros israelíes fuera secuestrado y desviado a Entebbe, Uganda, el Rebe escribió la siguiente carta a sus seguidores en todo el mundo:
En vista de los recientes sucesos: el secuestro y rescate de los rehenes retenidos en Uganda y el posterior intento de los terroristas de perpetrar una vil represalia, Di-s no lo quiera, en Kushta (Estambul).
Ha de comprenderse que tales acontecimientos son una indicación de que los judíos deben, a la mayor brevedad posible, reforzar todos los aspectos de su seguridad y sus defensas, en primer lugar en su vida espiritual, que es el canal para recibir las bendiciones de Di-s, así como en el aspecto físico... para estar protegidos y asegurados de los enemigos y evitar cualquier acontecimiento indeseable, Di-s no lo permita...
La situación actual exige la protección de todo hogar judío... Di-s ha dado a nuestro pueblo un regalo especial con el que proteger el hogar, a saber, la mitzvá de mezuzá. Nuestros Sabios declaran explícitamente que “(la mezuzá) protege el hogar”4 .
El 15 de mayo de 1974, tres terroristas palestinos armados se infiltraron en Israel desde el Líbano y atacaron una furgoneta, matando a dos mujeres árabes israelíes. A continuación, entraron en un edificio de apartamentos en la ciudad de Maalot, donde mataron a una pareja y a su hijo de cuatro años. Desde allí se dirigieron a la escuela primaria Netiv Meir, donde tomaron 115 rehenes (105 de ellos, niños). Los secuestradores no tardaron en exigir la liberación de veintitrés militantes palestinos de las cárceles israelíes. En el segundo día del enfrentamiento, una unidad de las Brigadas Golani irrumpió en el edificio. Durante la toma, los secuestradores mataron a algunos de los niños con granadas y armas automáticas. Finalmente, veinticinco rehenes, entre ellos veintidós niños, murieron y otros sesenta y ocho resultaron heridos.
Tras un periodo de intenso duelo, el Rebe hizo un llamamiento a la acción. Instó a los líderes judíos a unirse a una campaña mundial de mezuzot, destinada a asegurar cada hogar judío con una medida extra de protección. El Rebe aclaró que:
Esto no significa, Di-s no lo quiera, que una casa sin mezuzá o una mezuzá no kasher sea una causa de daño. ¡El Cielo prohíbe decir tal cosa! Sin embargo, tal como el casco en la guerra, una mezuzá añade protección a las “proyectiles” de la vida. Si alguien que no lleva casco es alcanzado por una bala, Di-s no lo permita, es la bala, no la ausencia de casco, lo que provoca el daño. Sólo que de haber llevado el casco se podría haber evitado la catástrofe5 .
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