"Los dos días más importantes de tu vida son el día en que naces y el día en que descubres por qué". —Mark Twain

Una mañana de principios de la primavera de 1988, un grupo de Jasidim se reunió en la casa del Rebe en Brooklyn para orar. Era un día especialmente triste porque conmemoraba el que habría sido el octogésimo séptimo cumpleaños de la amada esposa del Rebe, la Rebetzin Jaia Mushka Schneerson, quien había fallecido apenas un mes antes.

El Rebe acababa de regresar del tradicional período de duelo para retomar sus compromisos comunitarios. Al concluir la plegaria de la mañana, el Rebe sorprendió a los presentes con un discurso espontáneo.

Con una voz a la vez autoritaria y tierna, el Rebe comenzó a explicar la idea de V'hajai iten el libo, “los vivientes tomarán a pecho”1 , un versículo que, ante una gran pérdida, insta a los vivos a cobrar ánimo y actuar. Luego, el Rebe introdujo una novedosa manera de honrar la memoria de la Rebetzin y ayudar a la elevación de su preciada alma. Anunció que, en honor al fallecimiento de su esposa, proponía una nueva costumbre en pos de la reafirmación de la vida: Animaba a todos y a cada uno a celebrar su cumpleaños de una manera espiritualmente edificante.

La Campaña de Cumpleaños, como se la conoció posteriormente, cerraría el círculo de la enseñanza fundamental de Baal Shem Tov: el nacimiento de cada individuo es singularmente trascendental y está bendecido con un propósito consagrado.

En línea con ese espíritu, el Rebe ofreció una nueva forma de pensar y celebrar los cumpleaños, no sólo como día de celebración, sino también como día de reflexión e introspección catalizadoras.

"Esta es la sugerencia: A partir de ahora sería muy apropiado... en ocasión del cumpleaños... [reflexionar] sobre los logros del año anterior. Esta [reflexión interior] debería ser la base y el fundamento de un nuevo crecimiento y de un ascenso continuo de un nivel al siguiente, sin límites, en todos los aspectos de bondad y santidad... [En su cumpleaños,] uno debe tomarse un tiempo para una sincera introspección: ha cumplido un año más para así tornarse un año más sabio y un año más de conexión Divina.2

Tras su anuncio y llamamiento a celebrar los cumpleaños, el Rebe procedió a presentar medidas prácticas que toda persona puede tomar para honrar este hito personal de modo de optimizar su potencial de crecimiento y perfeccionamiento. 3

Además, poco después, el Rebe participó en la publicación de un anuncio en el periódico que llamaba a todo el mundo a celebrar su cumpleaños con el profundo significado que la ocasión merece, bajo el titular: "¡No dejes de celebrar el día más importante de tu vida!". El Rebe también editó un mensaje especial que apareció en un anuncio a página completa en The New York Times bajo el titular "Los cumpleaños importan". En conjunto, era claro que el Rebe estaba invirtiendo mucha atención y energía en lo que parecía la más secular de todas las celebraciones.

La pregunta de muchos era "¿Por qué?".

¿Por qué son tan importantes los cumpleaños?

Hasta el lanzamiento de la Campaña de Cumpleaños, la tradición judía había minimizado históricamente la importancia de los cumpleaños, reservando las celebraciones generalizadas a sabios judíos selectos y figuras importantes. De hecho, los sabios talmúdicos mencionan los cumpleaños apenas unas pocas veces.

De hecho, la única referencia de un cumpleaños en la Torá es un pasaje en el que el Faraón aprovecha su cumpleaños para exhibir su propio poder recompensando y castigando a sus numerosos siervos. 4

El Rebe veía los cumpleaños de otra manera.5 En línea con la enseñanza de Baal Shem Tov citada anteriormente, animó a todos a ver sus cumpleaños como el día en que recibieron su llamado divino distintivo y su propósito indispensable.

Desde esta perspectiva, en lugar de ser simplemente un día que marca el paso de un año más de vida, el aniversario de tu nacimiento te invita a celebrar tu propósito único y Divino y el tremendo poder de impactar en el mundo que el mismo conlleva. Por lo tanto, tu cumpleaños no es simplemente un día para sentarte, relajarte y recibir lo que te corresponde; más bien, es un día para reflexionar sobre dónde te encuentras en este momento de tu viaje de propósito y renovar tu dedicación a su cumplimiento definitivo.

De hecho, el Rebe llegó a comparar el cumpleaños de una persona con un Rosh Hashaná (Cabeza de Año) personal. De la misma manera que Rosh Hashaná marca el cumpleaños de la humanidad y el día en que la humanidad recibió su propósito único y su importancia cósmica, el cumpleaños es el día en que uno recibe su propósito personal, el cual es vital para la historia cósmica de la creación. Dicho de otro modo, el día en que naciste es el día en que Di-s decidió que el mundo no puede existir sin ti.

Una celebración de su propósito

Hoy en día, los cumpleaños suelen ser poco más que una celebración fugaz del día en que uno llegó a este mundo, o quizá un momento notable en la marcha hacia el final de la vida. Puede que haya fanfarrias, lujos y celebraciones festivas, pero a menudo falta el significado más profundo y la importancia espiritual de un cumpleaños.

Con el lanzamiento de la Campaña de Cumpleaños, el Rebe elevó los cumpleaños a un nivel superior, insistiendo en que cada cumpleaños resuena con la proclamación de que uno no es producto de la mera casualidad o de la evolución. Cuando se trata del milagro de la vida, no hay errores. En un mundo con miles de millones de personas, Di-s decidió que tu alma podía marcar una diferencia que nadie más podría marcar. El mero hecho de tu nacimiento significa que tienes un don único que brindar al mundo que nadie que haya vivido, o vaya a vivir, puede brindar. Por consiguiente, tu cumpleaños marca el día trascendental en que recibiste el mandato y el poder de transformar el mundo para bien.

Con esta dinámica en mente, los cumpleaños dejan de ser una sucesión ciega de años para convertirse en un ciclo sagrado unido a la espiral sagrada del tiempo.

¡Mazal Tov!

En la cosmología judía, el aniversario de un evento trascendental nos permite conectar con la misma energía espiritual que catalizó el acontecimiento original, reflejando un concepto inherente a las festividades judías, que consisten en una serie de ciclos secuenciales cuyo fin es infundir vida con variaciones renovadas del poder original de un día histórico. Shabat cada semana; Rosh Jodesh (la celebración de la luna nueva) cada mes; Rosh Hashaná (comienzo de año) y numerosas fiestas judías cada año.

De este modo, en el sagrado día de tu nacimiento, Di-s te dotó de un alma colmada de talentos y cualidades únicos, todos ellos irradiados a través de tu mazal, un canal personalizado de energía Divina que, desde Di-s y a través de la porción de la esencia Divina que cada uno de nosotros recibe al nacer, fluye hacia tu vida y hacia este mundo. Esa misma poderosa energía, presente en nosotros desde el nacimiento, se renueva cada año en la fecha de nuestro cumpleaños, otorgándonos la capacidad de obtener mayores logros en ese día auspicioso que en cualquier otro día.

En palabras del Rebe:

“...En nuestro cumpleaños recibimos mayor fuerza, porque nuestro mazal, nuestra ‘fortuna’, irradia con mayor fuerza [mazaló gover]. Se denomina mazal, de la palabra hebrea que significa “fluir”. Es el conducto a través del cual la vitalidad Divina desciende sobre la persona, vitalidad por la cual podemos cumplir nuestra misión en la tierra”.6

Basándose en lo anterior, algunos han adoptado la costumbre de ofrecer bendiciones a familiares y amigos el día de su cumpleaños, aprovechando así su mazal fortalecido para hacer un uso óptimo y sagrado de la potencia espiritual adicional presente y disponible en sus cumpleaños para beneficio de los demás.

Este es sólo un ejemplo de las muchas maneras en que podemos celebrar y utilizar el inmenso poder espiritual de nuestros cumpleaños. A continuación exploraremos otras maneras que el Rebe sugirió para marcar y elevar el aniversario de nuestro nacimiento.

Cómo celebrar los cumpleaños

Además de proclamar el significado general de los cumpleaños, el Rebe introdujo un régimen espiritual de diez puntos para imbuir cada cumpleaños de significado espiritual. El Rebe diseñó estas poderosas prácticas para ayudar a materializar la vitalidad espiritual del cumpleaños. A continuación, describimos los componentes del proyecto del Rebe:

1. Aliá: En el Shabat anterior al cumpleaños, o en el mismo día del cumpleaños (si es en un día en que se lee la Torá), debes recibir una aliá, por ello se lo convoca (al homenajeado) a la Torá, como una forma de elevación espiritual.

2. Tzedaká: (en el día del cumpleaños) debes dar en caridad un monto igual al número de años que celebras, más uno.7 Cuando el cumpleaños ocurre en Shabat o Yom Tov, en los que está impedido el manejo de dinero, el viernes anterior debes dar una suma doble.

3. Tefilá: Durante la plegaria, debes contemplar profundamente la grandeza de Di-s. Debes imbuirla (a la plegaria) de especial corazón y devoción. Recuerda, la fuerza espiritual de una persona se manifiesta especialmente en el día de su cumpleaños, por lo que las oraciones deben ser cuidadosamente seleccionadas.

4. Tehilim: Debes recitar la mayor parte posible del Libro de los Salmos. En particular, de acuerdo con la instrucción de Baal Shem Tov, debes recitar el capítulo correspondiente a tu edad más uno. Debes estudiar el nuevo capítulo con especial minuciosidad y recitarlo con especial énfasis durante todo el año.

5. Torá: Debes incrementar el estudio de la Torá añadiendo (por lo menos) un curso a la rutina de estudio habitual.

6. J azarat Daj: Debes estudiar de las enseñanzas de Jasidut y compartirlas con un grupo de allegados.

7. Hafatzá: Debes tender la mano y tratar de inspirar espiritualmente a los demás en el espíritu del genuino ahavat Israel (amor al semejante). Haz un esfuerzo especial para animar a otros a proceder de igual manera, amplificando así el impacto exponencialmente. 8

8. Hitbonenut: Dedica un tiempo a solas para reflexionar sobre el pasado, para identificar defectos de carácter que debas corregir, celebrar cómo has cumplido tu propósito sagrado y tomar buenas resoluciones para el año próximo.

9. Hidur Mitzvá: Haz un esfuerzo especial para mejorar y cumplir con mayor fervor algún mandamiento divino en particular, tal como se hace habitualmente en Rosh Hashaná.

10. Farbrenguen: Organiza un encuentro de farbrenguen con familiares y amigos para dar gracias a Di-s por tu día especial y el regalo de tu vida y tu propósito. Parte de esta celebración puede consistir en probar una nueva fruta de temporada para poder recitar la tradicional bendición Shehejeianu, en que agradeces a Di-s por haberte traído hasta este día.

Independientemente de cómo decidas honrar el día de tu nacimiento, recuerda que todas tus observancias, bendiciones, oraciones y celebraciones están cargadas de la energía espiritual que, en tu cumpleaños, fluye hacia ti y a través de ti. Cada cumpleaños es una oportunidad propicia para renovar tu dedicación al propósito único y sagrado para el que has nacido. Cuando llegue tu cumpleaños, recuerda que no se trata en absoluto de algo superficial ni frívolo. Como solía enfatizar el Rebe: El nacimiento es la forma en que Di-s te dice: tú importas. El día de tu nacimiento marca una oportunidad extraordinaria para reconocer y renovar tu dedicación al propósito único e irremplazable para el que has sido creado.